Killer amarraba a la niña de pies y manos mientras exclamaba: ¡Porque no nos dejamos de chorradas o estupideces y empezamos a comprender las cosas como en realidad son!. Parecemos más que farsantes, más que estúpidos, somos más que idiotas. El mundo se acaba, se acaba para siempre. Han leído la prensa los burócratas, ¿has leído la prensa hija de puta? Le grito a la chica escupiéndole la cara.
Continúo diciendo: Según algún informe, hoy están muriendo de hambre millones de niños, como tú, de sed, algunos otros, una especie en extinción deja de estarlo para ser, irrevocablemente una especie extinta. ¿Qué coño pasa con vosotros, qué coño pasa conmigo? No puedo más. La vida es una mierda. No comprendo que hacemos aquí.
Me quiere alguien decir porque nos matamos, quiere alguien explicarme porque tengo que matar a esta niña que solo quiere meterse alguna mierda en las venas en vez de ir a la escuela para sacar un notable y convertirse en el orgullo de algún arrogante padre que solo recuerda que tiene un hijo cuando tiene que pagar la escuela. Pero me quiere alguien decir porque esta hija de puta grita. ¡No grites!, solo te clavo pequeños puntazos con mi hojilla, no te lastimo en realidad, te lastima la sociedad que te ha traído a esta parte de la ciudad, no llores ¡no llores!
¿Piensas que te lastimo pequeña cabrona del demonio?, pues no te lastimo, te libero. Has venido aquí, con tu cara de tonta a comprar drogas, con tan poco edad y quieres drogas. Por eso vas a morir, te juro por el cristo redentor que no dejaré una muesca de vida en tu asqueroso cuerpo y una vez hayas muerto habrá una escoria menos que vagará por la tierra. Si, me pides que no te mate, te entiendo. Nadie quiere morir. La gente suele suplicar cuando les dejo o cuando no les mato de inmediato, pero te doy un consejo, respira profundo, piensa en todo aquello que hiciste y todo aquello que te hubiese gustado hacer, santifícate de estar aquí y no olvides darme las gracias cuando este machete cañero te traspase de costado a costado.
Killer miró a la niña de forma penetrante, después de haberla colocado de rodillas y haber cerrado su boca introduciendo en su garganta trapos empapados en gasolina, suspiro profundamente, como si intentará encontrar en ese suspiro la concentración más extrema, limpio su sudor con su inmaculado pañuelo, miro a su alrededor, agarró el machete con las dos manos, levanto el machete al ras del suelo y dio un certero swing en la nuca de la niña. La cabeza de la niña salio disparada del golpe. Ni una sola lagrima, ni un solo dolor. Un golpe perfecto, digno de un 10, si se pudiera puntear en algunas olimpiadas de asesinatos.
Killer es muy bueno en su arte de Matar, tan perfecto como la sociedadque mata impunemente. (continuara)
Killer amarraba a la niña de pies y manos mientras exclamaba: Porque no nos dejamos de chorradas o estupideces y empezamos a comprender las cosas como en realidad son. Parecemos más que farsantes, más que estúpidos, somos más que idiotas. El mundo se acaba, se acaba para siempre. Han leído la prensa los burócratas, ¿has leído la prensa hija de puta? Le grito a la chica escupiéndole la cara.
Continúo diciendo: Según algún informe, hoy están muriendo de hambre millones de niños, como tú, de sed, algunos otros, una especie en extinción deja de estarlo para ser, irrevocablemente una especie extinta. ¿Qué coño pasa con vosotros, qué coño pasa conmigo? No puedo más. La vida es una mierda. No comprendo que hacemos aquí.
Me quiere alguien decir porque nos matamos, quiere alguien explicarme porque tengo que matar a esta niña que solo quiere meterse alguna mierda en las venas en vez de ir a la escuela para sacar un notable y convertirse en el orgullo de algún arrogante padre que solo recuerda que tiene un hijo cuando tiene que pagar la escuela. Pero me quiere alguien decir porque esta hija de puta grita. ¡No grites!, solo te clavo pequeños puntazos con mi hojilla, no te lastimo en realidad, te lastima la sociedad que te ha traído a esta parte de la ciudad, no llores ¡no llores!
¿Piensas que te lastimo pequeña cabrona del demonio?, pues no te lastimo, te libero. Has venido aquí, con tu cara de tonta a comprar drogas, con tan poco edad y quieres drogas. Por eso vas a morir, te juro por el cristo redentor que no dejaré una muesca de vida en tu asqueroso cuerpo y una vez hayas muerto habrá una escoria menos que vagará por la tierra. Si, me pides que no te mate, te entiendo. Nadie quiere morir. La gente suele suplicar cuando les dejo o cuando no les mato de inmediato, pero te doy un consejo, respira profundo, piensa en todo aquello que hiciste y todo aquello que te hubiese gustado hacer, santifícate de estar aquí y no olvides darme las gracias cuando este machete cañero te traspase de costado a costado.
Killer miró a la niña de forma penetrante, después de haberla colocado de rodillas y haber cerrado su boca introduciendo en su garganta trapos empapados en gasolina, suspiro profundamente, como si intentará encontrar en ese suspiro la concentración más extrema, limpio su sudor con su inmaculado pañuelo, miro a su alrededor, agarró el machete con las dos manos, levanto el machete al ras del suelo y dio un certero swing en la nuca de la niña. La cabeza de la niña salio disparada del golpe. Ni una sola lagrima, ni un solo dolor. Un golpe perfecto, digno de un 10, si se pudiera puntear en algunas olimpiadas de asesinatos.
Killer es muy bueno en su arte de Marte, tan perfecto como la sociedad. (continuara)
Killer amarraba a la niña de pies y manos mientras exclamaba: Porque no nos dejamos de chorradas o estupideces y empezamos a comprender las cosas como en realidad son. Parecemos más que farsantes, más que estúpidos, somos más que idiotas. El mundo se acaba, se acaba para siempre. Han leído la prensa los burócratas, ¿has leído la prensa hija de puta? Le grito a la chica escupiéndole la cara.
Continúo diciendo: Según algún informe, hoy están muriendo de hambre millones de niños, como tú, de sed, algunos otros, una especie en extinción deja de estarlo para ser, irrevocablemente una especie extinta. ¿Qué coño pasa con vosotros, qué coño pasa conmigo? No puedo más. La vida es una mierda. No comprendo que hacemos aquí.
Me quiere alguien decir porque nos matamos, quiere alguien explicarme porque tengo que matar a esta niña que solo quiere meterse alguna mierda en las venas en vez de ir a la escuela para sacar un notable y convertirse en el orgullo de algún arrogante padre que solo recuerda que tiene un hijo cuando tiene que pagar la escuela. Pero me quiere alguien decir porque esta hija de puta grita. ¡No grites!, solo te clavo pequeños puntazos con mi hojilla, no te lastimo en realidad, te lastima la sociedad que te ha traído a esta parte de la ciudad, no llores ¡no llores!
¿Piensas que te lastimo pequeña cabrona del demonio?, pues no te lastimo, te libero. Has venido aquí, con tu cara de tonta a comprar drogas, con tan poco edad y quieres drogas. Por eso vas a morir, te juro por el cristo redentor que no dejaré una muesca de vida en tu asqueroso cuerpo y una vez hayas muerto habrá una escoria menos que vagará por la tierra. Si, me pides que no te mate, te entiendo. Nadie quiere morir. La gente suele suplicar cuando les dejo o cuando no les mato de inmediato, pero te doy un consejo, respira profundo, piensa en todo aquello que hiciste y todo aquello que te hubiese gustado hacer, santifícate de estar aquí y no olvides darme las gracias cuando este machete cañero te traspase de costado a costado.
Killer miró a la niña de forma penetrante, después de haberla colocado de rodillas y haber cerrado su boca introduciendo en su garganta trapos empapados en gasolina, suspiro profundamente, como si intentará encontrar en ese suspiro la concentración más extrema, limpio su sudor con su inmaculado pañuelo, miro a su alrededor, agarró el machete con las dos manos, levanto el machete al ras del suelo y dio un certero swing en la nuca de la niña. La cabeza de la niña salio disparada del golpe. Ni una sola lagrima, ni un solo dolor. Un golpe perfecto, digno de un 10, si se pudiera puntear en algunas olimpiadas de asesinatos.
Killer es muy bueno en su arte de Matar, tan perfecto para matar como lo es la sociedad. (continuara)
Killer amarraba a la niña de pies y manos mientras exclamaba: Porque no nos dejamos de chorradas o estupideces y empezamos a comprender las cosas como en realidad son. Parecemos más que farsantes, más que estúpidos, somos más que idiotas. El mundo se acaba, se acaba para siempre. Han leído la prensa los burócratas, ¿has leído la prensa hija de puta? Le grito a la chica escupiéndole la cara.
Continúo diciendo: Según algún informe, hoy están muriendo de hambre millones de niños, como tú, de sed, algunos otros, una especie en extinción deja de estarlo para ser, irrevocablemente una especie extinta. ¿Qué coño pasa con vosotros, qué coño pasa conmigo? No puedo más. La vida es una mierda. No comprendo que hacemos aquí.
Me quiere alguien decir porque nos matamos, quiere alguien explicarme porque tengo que matar a esta niña que solo quiere meterse alguna mierda en las venas en vez de ir a la escuela para sacar un notable y convertirse en el orgullo de algún arrogante padre que solo recuerda que tiene un hijo cuando tiene que pagar la escuela. Pero me quiere alguien decir porque esta hija de puta grita. ¡No grites!, solo te clavo pequeños puntazos con mi hojilla, no te lastimo en realidad, te lastima la sociedad que te ha traído a esta parte de la ciudad, no llores ¡no llores!
¿Piensas que te lastimo pequeña cabrona del demonio?, pues no te lastimo, te libero. Has venido aquí, con tu cara de tonta a comprar drogas, con tan poco edad y quieres drogas. Por eso vas a morir, te juro por el cristo redentor que no dejaré una muesca de vida en tu asqueroso cuerpo y una vez hayas muerto habrá una escoria menos que vagará por la tierra. Si, me pides que no te mate, te entiendo. Nadie quiere morir. La gente suele suplicar cuando les dejo o cuando no les mato de inmediato, pero te doy un consejo, respira profundo, piensa en todo aquello que hiciste y todo aquello que te hubiese gustado hacer, santifícate de estar aquí y no olvides darme las gracias cuando este machete cañero te traspase de costado a costado.
Killer miró a la niña de forma penetrante, después de haberla colocado de rodillas y haber cerrado su boca introduciendo en su garganta trapos empapados en gasolina, suspiro profundamente, como si intentará encontrar en ese suspiro la concentración más extrema, limpio su sudor con su inmaculado pañuelo, miro a su alrededor, agarró el machete con las dos manos, levanto el machete al ras del suelo y dio un certero swing en la nuca de la niña. La cabeza de la niña salio disparada del golpe. Ni una sola lagrima, ni un solo dolor. Un golpe perfecto, digno de un 10, si se pudiera puntear en algunas olimpiadas de asesinatos.
Killer es muy bueno en su arte de Marte, tan perfecto como la sociedad. (continuara)
Son las seis de la mañana, las estrellas se duermen en el calor del sol. Elisa se despierta como cada día, a tropezones y disgustos. Mira el despertador e intentan un par de veces pensar en otra cosa que no sea despertarse, hasta que una falsa obligación remarcada una y otra vez por alguna extraña sociedad sectorizada con el compromiso, la despierta del todo. Con pesadumbre pone su cuerpo en medio de la cama, hace un movimiento brusco y se sienta en el bordillo, busca con los ojos cerrados las zapatillas de andar en casa. Se las pone al revés, se las saca y se las vuelve a poner. Se pone en píe con un pequeño mareo y un mal sabor de boca - coño es miércoles, que mierda de día -
Camina medio zombi hasta el baño, enciende la luz y sus ojos se achinan más de la cuenta, se mira en el espejo y se arregla los pelos que se salen de sitio, ante todo el glamour debido en el momento debido, mira con estupor un nuevo grano derivado del exceso de grasa, los nervios o la falta de sexo. Lo aprieta con fuerza salpicando de grasa facial el espejo que luego limpia con papel de baño, dejando una marca blanquecina por todas partes del espejo. Se cepilla los dientes aun con los ojos chinos. Se siente frita, dormida y dolorida.
-La mierda de escuela- piensa mientras se quita el pijama. -¿Quién carajo habrá inventado esa jaula maldita del deber?- evidentemente Elisa hace más que una reflexión mundana de la escuela, en su afán de encontrar una solución eficaz a su sufrimiento, se hace una pegunta que deshace cualquier intento de explicarle que es propio y debido de una chica de su estatus y categoría asistir a la escuela. Pero Elisa prefiere hacer el amor, como es normal. Pero solo tiene 14 años y solo conoce el amor que se procura ella misma debes en cuando. Se ducha y su cuerpo se siente mejor, más acoplado a la vida. Sale de la ducha con el pelo empapado y frío. Busca rápidamente la toalla ya un poco más espabilada. Abre la puerta del baño, esta vez pasando por el espejo sin darse cuenta que sus pelos están mucho más alborotados que cuando entró. Mira a un lado y a otro del pasillo y corre a su habitación con la toalla medio puesta y corre, aun más, al mirar el reloj. Su destino: como no, el armario: una gorra de los Chicago Bull’s, una camiseta de Pulp Fiction, unas gafas de sol verdes, un pañuelo púrpura al cuello, zapatillas amarillas y un pantalón avacado, es decir, negro y blanco. Divina de la muerte.
*****
La muerte divina. Combinación esencial y metódica de un final lleno de principios nuevos, principios que se terminan, en fin, más de lo mismo pero al revés. Pero nuestra historia no es más que de la muerte que asecha a cada uno de nosotros. Killer camina. Está agitado, enfurecido, violento. No contiene la ira -ese maldito detective me sigue- repite una y otra vez, una y otra vez mientras camina en el estupor del centro de la ciudad. Hoy viste un traje de lino negro con lunares blancos, una camisa siempre a rayas, esta vez rojas y blancas. zapatos patentes rojos y cordones amarillos. El detective esta cerca él lo huele en el ambiente, esta cerca, muy cerca. Killer está deprimido, no podrá matar en libertad si lo apresan. No más muertes libres, no más.
-¿Y si dejo de matar?- se pregunto Killer con el sudor del mediodía -No, no, esa es la solución menos ingenua, hay que ser ingenuo para sacar una buena conclusión y esa conclusión es muy material, muy meditada. No sirve, hay que seguir matando-… continuara…
